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Watamu y Gedi

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Nos levantamos y tras desayunar salimos en tuk-tuk hacia la estación de matatus. Como es día de elecciones está casi todo cerrado y las calles semidesiertas. Esperamos una eternidad a que se llene el matatu de Watamu, soportando una música atroz. El conductor sienta a Serge a su lado y empieza a hablarle en italiano de política y le ofrece unas galletas. Bajamos frente al hotel Turttle Bay en el que nos obligan a rellenar una ficha y pasar por recepción. Hartos salimos de allí buscando acceso a la playa. Acabamos comiendo muy bien en el complejo Ocean's desde el que contemplamos la soberbia bahía. Empieza a llover y comemos dentro. Al rato nos dirigimos hacia las ruinas de Gede en tuk-tuk. La visita es guiada que nos resulta muy interesante y el lugar muy romántico. Conseguimos volver a Malindi en matatu a pesar del empeño de los lugareños en que fuéramos en taxi ya que según ellos no había matatus por ser día electoral. Paseamos por Malindi y reservamos mesa para la cena del día 8...

Ferry y matatus: camino de Malindi

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Nos levantamos, desayunamos y nos despedimos de Jessie y su equipo. Despedida de Jessie y su magnífico equipo  Después Jessie nos lleva en su coche a la parada de los matatus para el ferry. Enseguida salimos y al llegar cogemos el ferry que nos llevará a la isla de Mombasa. Para nuestra sorpresa el trayecto no es nada agobiante a pesar de la muchedumbre. Ferry para cruzar a Mombasa Vamos en tuk-tuk hasta la estación donde rápidamente encontramos un matatu directo a Malindi. Al final llegamos a la una, mucho antes de lo previsto. Negociamos con un tuk-tuk que nos lleva a los Ripasso appartment donde como no está el dueño, le esperamos comiendo una pizza cuatro quesos... Ya vamos notando que estamos en la pequeña Italia de Kenia. Kati se queda descansando mientras Serge y Emili se bajan a descubrir la playa. Allí se percatan de que incluso los autóctonos saben hablar italiano. Se toman una cerveza en La rosada donde se prevé una fiesta nocturna. En la playa de Malindi ...

Kaya Kinondo

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Desayunamos acompañados por la lluvia. Decidimos ir al bosque sagrado Kaya Kinondo en tuk tuk. Allí nos hacen poner una tela negra de la cintura para abajo y nos explican lo que vamos a contemplar acompañados por un guía: plantas curativas, lo que fue un poblado y un estanque para abastecer de agua al supuesto poblado que vivió allí, la comunidad Digo. Raro y enorme caracol en Kaya Kinondo El guía nos hace pagar antes de salir del bosque, sin que nos dé un ticket, lo que no nos suena nada bien. Caminamos mucho bajo el sol que salió después de la lluvia. Atravesamos un camino que nos lleva a un hotel-restaurante donde comemos y nos hacen un diez por ciento de descuento por pedir la cuenta en swahili (Emili se ha hecho un experto y residente, por lo que parece). ¿Dónde está el resto de Emili? Emili y Serge se dan una baño en la playa que presume de olas. Nos echamos a andar por la playa. Nos cansamos y nos dirigimos a la carretera para coger un tuk tuk. Hacemos com...

Diani beach

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Antes de las 8:00 nos bañamos en la piscina y desayunamos. Jessy, la dueña, nos lleva en coche hasta un bar famoso de la zona, Forties Thieves, donde nos tomamos un café. Emili y Serge se van a bañar con las caretas (gafas de buceo) y Kati se queda en la orilla cuidando las pertenencias y atendiendo a todo aquél que se acerca a su lado. Primero le ofrecen una excursión a una islita donde bucear. Después un señor con mirada cansada y triste le da conversación y le intenta vender algún coco, Viernes se hacía llamar. Los masai le ofrecían pulseras y collares. Una blanquita joven le pide que si, por favor, le cuida su mochila en lo que ella se va a dar un baño a la playa ya que para una viajante solitaria es difícil hacerlo. Después de una hora llegan los delfines Emili y Serge (así los denomina el amigo de Kati que le ofreció la excursión). Por la playa posan y pasean humanos y animales de todos los tipos, camellos incluidos. Camellos en la playa Comemos en el Noma...

Mombasa

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Despertamos en el destartalado hotel de Mombasa, Palm Tree Hotel, y desayunamos. Volvemos a pedir por enésima vez las toallas y, después de media hora y de ver que una de las trabajadoras del hotel empieza a entrar en algunas habitaciones en busca y captura de ellas, llega con dos ejemplares. Menos mal que Kati utilizó la suya que se seca en cero dos. Salimos con las calles mojadas y amenazando lluvia hacia el Fuerte Jesús. Lo visitamos acompañados de un joven guía que nos explica todo muy bien. Después callejeamos bajo la lluvia y entre algunas basuras lamentando lo que podría ser un precioso casco histórico. Hacemos algunas compras y a Emili le cosen en plena calle su mochila descosida por 40 céntimos de euro. Fotografíamos algunos rincones, edificios y una fábrica de cholas. Nos tomamos un refresquito y salimos andando hacia uno de los mejores restaurantes hindúes de Mombasa. Cogemos un tuk tuk para ir al hotel que se confunde de Barclays y nos lleva en dirección contraria. Aclarada...

De vuelta a Kenia

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Contemplamos los últimos coletazos del amanecer en la playa de Matemwe mientras Serge alarga los minutos en brazos de Morfeo. Amanecer en Matemwe Mujer recogiendo moluscos Final del amanecer Nos reunimos los tres para desayunar y decidimos salir lo antes posible hacia Stone Town. Nos despedimos apresuradamente del equipo del Mohamed Bungalows y uno de ellos nos acompaña a la parada del dala dala. En un momento de confusión cogemos el que va en dirección contraria pero  rápidamente da la vuelta y nos alegramos puesto que va completamente vacío. Cuando vamos llegando a Stone Town le pedimos la vuelta al cobrador y nos sonríe haciéndose el loco. Nos dice que cuando lleguemos nos devuelve los 4.000 chelines que nos debe. Se hace de rogar pidiendo quedarse con 1.000 por bajarnos las maletas pero al final nos da todo nuestro cambio. Llevamos las mochilas al hotel en el que estuvimos alojados donde nos las guardan sin problema y nos vamos a comer otra vez al mismo b...

Mnemba y los delfines

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A las 7 a.m. ya estamos en planta y preparados para el desayuno ya que a las 7:45 tenemos que estar listos para ir a hacer snorkel. Iremos en el Eagle Ray, un coqueto barco en el que nos acompañan dos rusos y un israelita que van a hacer buceo. El resto, unas ocho personas, forman parte de la tripulación. Haremos dos zambullidas acompañados por dos simpatiquísimos buceadores autóctonos y que sin respirar durante unos cinco minutos se sumergen en las profundidades. Vemos muchos peces, como peces mariposa, peces loro, picassos, trompetas... y estrellas, así como una medusa gigante. Compartimos inmersión con los buceadores de botellas, que al finalizar nos cuentan que vieron delfines. Comemos fruta, samosas y pancakes en alta mar. Luego nos llevan en un bote cerca de la isla Mnemba, una ínsula privada a la que no podemos acercarnos. Avistamos delfines y nos lanzamos al mar para nadar junto a ellos, pero son tan rápidos que enseguida nos dejan atrás. Volvemos a subirnos y vamos a otra zona...

Descansando en la playa de Matemwe

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Emili sale con la cámara a ver el amanecer pero las nubes se lo impiden.  Desayunamos: fruta, una especie de crepe, aquí pan cake, té con leche y la novedad de nutella. Serge y Emili se van con la careta (máscara de buceo) y se adentran en el Índico. Kati se queda en la orilla remojándose y cogiendo sol. Decidimos luego ir de paseo por la playa. Serge se queda en el hotel. A la vuelta comienza a llover y nos echamos a correr después de ver un par de hoteles (en uno parece que tienen expreso) y sacar fotos. Recuperamos las cosas que teníamos en la hamaca y Emili se da cuenta de que ha perdido sus cholas (chanclas, tongues). Pedimos bebidas y nos quedamos en el hotel secándonos. Pedimos de comer. Contamos el dinero y nos damos cuenta de que no nos da ya que decidimos quedarnos una noche más en Matemwe. Comemos bastante bien y nos echamos un rato para favorecer la digestión. ¡Cuánto trabajo! Decidimos dar una vuelta por el pueblo y acabamos en una preciosa playa con forma de Concha y ...

Curas y dala dala

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Después de una lluviosa madrugada que nos despertó a los tres, Emili se recorre antes de desayunar media Stone Town buscando un cajero que le dé dinero. No tiene suerte y comienza a pensar que la lluvia ha tenido algo que ver puesto que hubo problemas con la electricidad. Serge y Kati se unen para comer en el hotel de al lado, Zanji. Volvemos a nuestro hotel para esperar a Sofía, ex alumna de Emili y Kati y ahora amiga que está haciendo un voluntariado en un hospital público de la ciudad. Nos alegramos muchísimo de verla y recordamos anécdotas de hace años. Nos tomamos un café con ella, se une Serge y hablamos del maltrecho pie lleno de púas de erizo. Decidimos ir al hospital. Sofía nos acompaña, lo que nos facilita mucho el mal trago que será visitar un hospital en Zanzíbar con todo lo que ello conlleva. Para sorpresa de los cuatro, aparecen unos amigos de ella, un keniata y un jamaicano rubios, y entablamos enseguida una afectuosa conversación. Cogemos un taxi y primero vamos a un ho...

El día del erizo

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Emili se levanta antes y va a dar un paseo. Regresa al hotel y le dice a Kati y a Serge que ha encontrado un lugar donde desayunar justo enfrente del Mercury's.  Comemos, no muy bien, la verdad y el dueño nos comenta que si queremos ir a las islas Chumbe y Prison Island a bucear. Nos presenta a Youssuf y quedamos a las 12:00 para ir. Le damos un adelanto. Volvemos al hotel y hacemos tiempo callejeando y fotografiando rincones metiéndonos en el Fuerte árabe donde amablemente nos dan información de la isla. Seguimos callejeando en dirección al hotel y compramos unos imanes de masais.  Cogemos nuestras gafas de buceo, compramos algo de comida y pateamos hasta el bar donde desayunamos. Esperamos un poquito hasta que llegue el barco. Kati compra una samosa y papas fritas.  Por fin llega y nos vamos los tres ilusionados hacia lo que creemos que es Chumbe. El trayecto dura unos 35 minutos. El capitán echa el ancla. Nos explica que no se puede ir a la isla. Kati se va a poner las...

Llegada Zanzíbar

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Abrimos los ojitos al nuevo día sobre las 7:00 para desayunar y recoger todo para que nos lleven al aeropuerto de Arusha. Nos despedimos de nuestra familia del Arusha Giraffe Lodge y le damos la enhorabuena al cocinero.  Llegamos sobre las 8:45 al aeropuertito para coger un pequeño avión con cola de cebra (hasta Kati se tiene que agachar) que nos llevará a Zanzíbar, nuestro próximo destino. Gozamos de un vuelo agradable de una hora y gozamos de las magníficas vistas del Mero Mountain y del Kilimanjaro, sobre todo Emili y Serge.  Kati divisa por primera vez el Índico, aún de lejos. Ya por la tarde lo hará de cerquita. Aeropuerto de Zanzibar Nos vamos en taxi al hotel, Ikala, muy céntrico y acogedor. Callejeamos por Stone Town, esto es un laberinto Patrimonio de la Humanidad, sacamos algunas fotos y comemos en Luukman. Calle de Zanzibar Decidimos tomar café contemplando el mar. Volvemos al hotel para hacer las gestiones del vuelo de vuelta al continente af...

El Parque Nacional del Lago Manyara

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Nos levantamos a las 7:00 para desayunar y salir a las 8:00 hacia el Parque Nacional del Lago Manyara. Al final salimos media hora tarde por las gestiones que el conductor tiene que hacer. Kati visita la tienda y le cuenta al dueño que el apellido de su madre es De León, cosa que le hace gracia. Emili se va al mirador de Panorama con los prismáticos para contemplar el lago Manyara y lo que desde la distancia creía que eran elefantes en medio de él, pero que resultan ser piedras. Serge y Kati se unen después y al poco llega Cristiano para avisar de que el guía y el todoterreno ya están listos.  Emprendemos pues el camino hacia el Parque, Patrimonio de la Humanidad, y nada más salir del Campamento, como está cerca, vemos los inquietos babuinos que entran y salen a sus anchas del Parque y cruzan la carretera. Entramos sobre las nueve y veinte después de que el conductor hiciese sus gestiones y nosotros, bueno, Kati, Cristiano y Kezia rellenasen con nuestras nacionalidades, sexos y ...