Buscando un safari en Arusha

A Serge lo despierta el teléfono de la habitación que suena, inesperadamente, temprano. Medio dormido, le explica un poco a Emili, que cree que hay alguien en el hall que quiere hablar con nosotros. Al poco, tocan a la puerta de la habitación y, efectivamente, la chica del hotel le dice que hay un señor que quiere negociar precios para ir de safari.
Emili se reúne con él y flipa con Filemon, Big Boss de una empresa que organiza safaris que tenía un acuerdo con el del hotel, puesto que nos pide un dineral por la visita al Parque Nacional de Arusha, sin comida, sin estancia…
Se lo contamos al dueño del hotel, con el que habíamos quedado para que nos llevase a Arusha a sacar dinero del cajero, y nos lleva a otra agencia en la que hablamos con el Big Boss y nos da un maravilloso precio por un pack de tres días de safaris y dos noches de estancia en el campamento Panorama. Visitaremos pues, el Tarangire, el Ngorongoro y el lago Manyara.
Nos vamos en busca de cajeros para sacar dinero, no sin antes poner una hora para que nos recojan los del hotel.
Comienza el periplo del misterio de los cajeros. Primero vamos a uno verdito que no nos da dinero. Como al lado está la Oficina de Turismo y nos queremos quitar de encima a un pesado, Emili en cambio está encantado con su nuevo “amigüito arushiano”, entramos en ella y preguntamos por el Barclays. Después de caminar casi un kilómetro lo encontramos y nos quita dinero por sacar dinero (antes preguntando si estamos de acuerdo, eso sí). Por el camino habíamos visto un edificio que tenía la pinta de ser un banco, por lo que a Kati se le ocurre decirle a Emili que pruebe a ver si este cajero no nos quita dinero. Allá se dirige Emili y saca dinero sin que el banco le pregunte si está de acuerdo en que le quiten comisión.
Nos vamos con los bolsillos llenos de billetes y muertos de la risa. Luego nos daremos cuenta que hicimos bien en sacar tanto dinero. A Kati La Caixa la está desplumando a base de comisiones, grrrrrr….
Decidimos comer en el África Café, muy europeo y lleno de guiris como nosotros, y luego paseamos sin que Kati encuentre desde dónde llamar a Lanzarote. 
Emili visita la tienda de su amigo arushiano y compra una pulsera. Serge y Kati van al supermercado, a donde luego irá Emili también, y compramos frutos secos, batatas fritas, vino y whisky, algo de provisiones por lo que pueda pasar.
Al salir compramos una manilla de plátanos enanos pero deliciosos a una señora a ras de suelo.
Kati como en casa

En el mercado de Arusha
Nos recogen a la hora acordada, nos despedimos de nuestros amigos, muy pendientes de que no nos perdiéramos, y regresamos al Arusha Giraffe Lodge.
Compramos los billetes a Zanzíbar y reservamos hotel.
Cenamos maravillosamente y preparamos lo que llevaremos a los safaris. Nos vamos a descansar. Nos esperan tres días de vida salvaje entre leones, elefantes, jirafas, ñus, cebras y demás animalitos.


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